Polo Becerra, historia de éxito que inspira

Jesús T. López

/Editor

HOUSTON, TX.- La visión. Hace 27 años Polo Becerra llegó a Houston cargando un costal de sueños. Tuvo la necesidad de trascender y la capacidad de ver más allá, en tiempo y espacio, por encima de los demás.

Atesoró la determinación de dejar huella, y con los ojos de la imaginación “en milésimas de segundos” visualizó lo que quería ser, el mejor de todos:

El mejor jefe de familia, “porque para mí la familia es lo más importante”; el mejor ser humano, “aceptar que nos equivocamos y corregirnos”; el mejor empresario, “asumí riesgos”; el mejor amigo, “porque cuando saludo doy la mano y el corazón”.

Supo desde el primer momento que pisó estas tierras que si Dios le dio la capacidad de soñar, también le dio la habilidad para hacer realidad sus sueños. Empezó de taquero, es cierto, pero ya era un chef profesional y su mejor ingrediente, el más importante, era su propia actitud:

“En la vida tenemos que ir al punto -dice durante la entrevista en su restaurant Polo’s de la millonaria cadena Post Oak Grill-; yo siempre digo en inglés: ‘get to the point’; nadie pone límites más que Dios y tu madre, después eres tú; los límites no hay, me inspiro en ser cada día alguien diferente, porque ser diferente es ser un soñador pero no nadamás sueñas, los hago realidad; trabaja por tus sueños”. El empresario combina sus expresiones personales con las impersonales, para ampliar su idea y ser claro y preciso.

Al hablar es dueño de sí mismo, se le nota a leguas, Polo es un verdadero líder que hace que las cosas pasen. Construye equipos de trabajo en su compañía; dirige personas, gestiona cambios y ejecuta resultados, pero sobre todas esas habilidades, revela en sus expresiones su calidad humana:

“Hacer un examen de tu persona, quién eres; qué hicistes ayer mal, corrígelo hoy, nunca es tarde; pero a veces cometemos errores y al día siguiente se nos olvida; no, no, no; hay que corregirlos para ser prósperos porque nada llega de las estrellas; hay que trabajar con respeto y reconocer sus errores, decir cometí un error, discúlpame, voy a procurar que no vuelva a pasar”.

Afirma, por otra parte, que ni el menor pensamiento de fracaso pasó por su mente al llegar a los Estados Unidos, iba por todo o nada. Lo que quería, y dice haberlo conseguido, es “poner en alto que nosotros como hispanos podemos lograr todo lo que nos propongamos ¿por qué no?”

Perseveró aun en los momentos más difíciles, como en aquel descalabro cuando perdió cuatro millones de dólares al dar su vida y su tiempo durante más de un año al mejoramiento de la comunidad empresarial, cuando fue presidente de la Cámara de Empresarios Latinos de Houston (CELH), uno de los organismos más influyentes en la sociedad.

“Perdí cuatro millones de dólares; perdí tres restaurantes, por estar en la Cámara, y no me arrepiento; me quedaron dos; ya estoy levantando otra vez alas, para seguir volando. Pero en la vida nadie sabe lo que trae el costal más que el que lo carga”, expresa en tono optimista.

Su paso por la presidencia de CELH, sin embargo, lo considera exitoso, logró reformas sustanciales para el avance, la unidad y el fortalecimiento de los empresarios latinos, y el establecimiento, por primera vez en la historia de la ciudad, de un curso empresarial en español, en el Houston Community College.

Exhorta a los empresarios latinos a mantener la unidad, y “dejar el ego; hay que aprender a apoyarnos unos a otros”.

 

 

Alto, de complexión robusta, envuelto en su uniforme blanco institucional de chef -nadie lo ha visto vestido de otra forma-, mira como escudriñando el alma: “Los ojos son la cámara de milésimas  de segundos, y se lo he dicho a muchas personas, miras con una cámara pero así de milésimas de nada”, explica el ex presidente de CELH.

La entrevista con Leopoldo Becerra, Polo, como gusta que lo identifiquen, se realiza en un ambiente delicioso; es la hora del almuerzo y la clientela empieza a llegar al  famoso restaurante que lleva su nombre, del área de Galleria. Su comida internacional es reconocida por su variedad y refinamiento, y desde la cocina se percibe un olor a pollo a la parrilla con salsa de tomate, es el platillo Primavera Capillini. En la mesa contigua un grupo formado por cuatro angloamericanos degustan con visible apetito unos, sopa de cangrejo servida con chipotle; otros, la riquísima ensalada de tomate.

Un ejército de meseros impresiona a los asiduos clientes, por su esmerada atención y excelencia en el servicio. Polo se siente satisfecho: “No son mis trabajadores, yo les llamo mis compañeros de trabajo”, subraya.

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La compañía Post Oak Grill fue comprada por Polo en el 2004, ahí mismo donde años atrás lavaba platos, era ayudante de mesero; luego, ayudante de cocinero, y más tarde cocinero en jefe; tiene una nómina de 120  empleados, son padres o madres de familia que alimentan en su conjunto a unas 360 personas.

¿Y cuál es la mayor satisfacción de este emprendedor? Responde así: “Mi mayor satisfacción en Estados Unidos es abrir empleos para hombres y mujeres que ocupan trabajo, no importa para mí si son mexicanos, salvadoreños, asiáticos, todos somos humanos y merecemos una oportunidad. Cuando Polo se muera, nadamás que digan: Fue una persona que abrió empleos para la raza, para la gente”.

Polo nació en Guadalajara, México, de donde llegó a Houston en 1989, “en busca de mejores oportunidades, no porque en mi país no las hubiera, simplemente no es México son las personas que toman decisiones y no había mucho futuro”, indica. Sin embargo, reconoce que existe en el Ejército Mexicano un alto sentido de responsabilidad para proteger a quienes circulan por las carreteras, y él cuenta su experiencia en su reciente viaje a Mascota, Jalisco.

La misión. La principal razón de Polo y su definido propósito en la vida es crecer como ser humano. Eso para él es realizarse; siendo chef reconocido internacionalmente, no tiene recetas para el éxito. “Hay que arriesgarse; hay que trabajar todos los días con pasión y emoción y hacerlo todo con excelencia; creer en uno mismo, no hay fórmulas mágicas, ni hay suerte; todos nacemos con un don. La suerte uno se la hace, la suerte no llega sola”, asegura. “El éxito no viene gratis; no viene de Navidad, hay que trabajar para recibirlo y más que nada ganarte el respeto y a las personas respetarlas. Es lo más importante, y crecer, crecer. Las amistades te van a apoyar en tu negocio”.

Y la amistad para Polo es sagrada. La define en dos palabras: “Integridad y respeto”.

Una enorme pared de cristal del restaurante refleja el esplendor de un día maravilloso, soleado, que entra y se desparrama sigiloso sobre las mesas blanquecinas, delicadamente envueltas en manteles aromáticos; el clima es agradable y la suave música instrumental americana, eleva el espíritu, perturbado a veces, por el choque de platos y vasos y el murmullo. Polo se levanta de la mesa y su figura a contraluz del enorme cristal parece una águila con alas desplegadas a punto de levantar el vuelo. Su voz se impone. Instruye, está pendiente, como el general de ese ejército de “compañeros de trabajo” que tiene a su mando. Se sienta y dice al reportero en inglés: “Get to the point”.

La entrevista

 Pregunta (P): -¿Cuál fue tu por qué venir de México a Estados Unidos?

Respuesta (R): -Para tomar las mejores oportunidades en este país, que uno no tiene en México; no es que no nos la dio, simplemente no es México son las personas que toman decisiones  y no había mucho futuro; y además quería conocer otro país; yo he aprendido mucho. No fue aventura, lo tomé como probar y conocer, son cosas diferentes.

P: -Llegaste en 1989 a Houston, ¿Cómo iniciaste?

R: -Bueno yo vine aquí, llegué con dinero, puse un negocio, no me fue bien, perdí mi dinero, y comencé a trabajar en taquería porque yo era chef en México y yo tenía restaurante en México, terminé en una taquería haciendo tacos y de ahí me vine a este restaurante como preparador, cocinero, subchef, jefe chef, y bueno tuve la oportunidad y compramos el restaurante, toda la compañía.

P: -¿Qué te inspiró de ser empleado a empresario?

R: -Me inspiró que en la vida tenemos que ir al punto, yo siempre digo en inglés: ‘get to the point’; nadie pone límites más que Dios y tu madre; después eres tú; los límites no hay, me inspiro en ser cada día alguien diferente, porque ser diferente es ser un soñador pero no nadamás sueñas los hago realidad, trabaja por tus sueños; yo no voy a mi casa en la noche, perdona la palabra, a rascarme la barriga, voy y estoy pensando qué hacer el día de mañana, llego y actúo y hago que las cosas pasen; aquí en la vida no hay problemas hay soluciones, pero tenemos también nosotros mismos que tomar decisiones; en la vida hay que pagar el precio más caro, o qué es para ser empresario sobre todo crecer, lo que es más caro es la familia o te dedicas a divertirte todos los fines de semana o a trabajar, son dos cosas diferentes; hacer y sacrificar algo porque el éxito no viene gratis; no viene de Navidad, hay que trabajar para recibirlo y más que nada ganarte el respeto y a las personas respetarlas. Es lo más importante, y crecer, crecer. Las amistades te van a apoyar tu negocio, no importa qué vendas, si vendes cartón, si yo ocupo un día cartones, te los voy a comprar a ti; si vendes cacahuates voy y te compro cacahuates; o sea en el mundo, todos somos comerciantes, empresarios y tenemos que crecer con respeto y respetar a los demás. Dar su lugar al ser humano.

P: -¿Cuál es tu concepto de la amistad?

R: Integridad, respeto, y más que nada, cuando tú saludas a una persona, no seas falso, salúdala bien, de todo corazón, porque muchos, no todos, te saludan por compromiso, y yo no saludo a nadie por compromiso, no tengo necesidad de esto.Yo lo saludo a usted, al vecino, porque me nace saludarlos, me gusta saludarlos. Cuando los saludo les doy la mano y este corazón, esa es una amistad.

P: -¿Cuál ha sido tu mejor satisfacción en Estados Unidos?

R: -Mi mejor satisfacción en Estados Unidos es abrir empleos para los trabajadores que ocupan trabajo, no importa para mí si son mexicanos, salvadoreños, asiáticos, todos somos humanos, y merecemos una oportunidad. En la compañía Post Oak Grill nos ha ido muy bien gracias a Dios, pero mi aspiración es abrir trabajo, que la gente trabaje contenta y que mantenga a su familia. Es una. Dos: Poner en alto que nosotros como hispanos podemos lograr todo lo que nos propongamos.  ¿Por qué no? Tenemos dos ojos, una mente, cinco dedos en cada mano, caminamos igual que todo el mundo, pero hay que trabajar. Nada es gratis.

Mi satisfacción aquí es dejar huella; al final de cuentas todos vamos por un camino, que cuando Polo se enferme o Polo se muera, nadamás que digan: Fue una persona que abrió empleos para la raza, para la gente.

Una cosa bien importante, a veces no me siento bien; estuve en el hospital por equis razones y llegaron amigos y amigas a visitarme, no muchos, yo estaba molesto por eso, entonces dije yo no quiero que entre nadie, yo soy muy privado en mi vida;  para mí la familia es lo más importante, entonces quiero privacidad, pero la gente lo hace de corazón; porque me respetan, igual yo a ellos.

En la vida uno tiene que tomar responsabilidades; dónde estabas, dónde estás y a dónde vas. Hacer un examen de tu persona, quién eres; qué hicistes ayer mal, corrígelo hoy, nunca es tarde, pero a veces cometemos errores y al día siguiente se nos olvida; no, no, no; hay que corregirlos para ser prósperos porque nada llega de las estrellas, hay que trabajarlo con respeto y rconocer; yo esto lo aprendí sabiendo reconocer mis errores y pedir disculpas; ¡ey! cometí un error discúlpame es mi error, voy a procurar que no vuelva a pasar.

P: -¿Cuándo te hiciste cargo de la Compañía Post Oak Grill?

R: -Esta compañía la compré en el 2004.

P: -¿Qué riesgos asumiste.

R: -Bueno tuve la visión y la necesidad; el riesgo es que tienes que pagar los préstamos, tienes que pagar los impuestos, intereses, y más que nada, muy importante, pagar a tus trabajadores porque son los brazos de tu cuerpo y sin ellos no llegas a ninguna parte, es la parte más importante. Si al trabajador no le pagas lo que marca la ley estás faltándole al respeto; tú cumples y ellos te cumplen; yo no les llamo trabajadores, les llamo compañeros de trabajo; todos estamos en el mismo barco.

P: -¿Cuántos tienes?

R: -Orita no tengo muchos, tendré qué 120 empleados en la compañía, pero de 120 comen de esta empresa unos 360 ¿por qué? porque es el esposo, la esposa y los hijos. O la mujer y sus hijos.

P: -¿En algún momento dudaste de llegar a alcanzar el éxito que hoy tienes?

R: -Nunca he dudado porque desde que yo me acuerdo siempre me he sentido seguro de mí mismo, siempre. Tengo la visión y logro  lo que quiero lograr gracias a Dios y a mi madre que en paz descanse; me ha tocado suerte y yo he trabajado, pero sí no hay problemas hay soluciones. La suerte uno se la hace, la suerte no llega sola. Yo con mi suerte quiero  hacer una fiesta para un grupo de 100 personas, ya es una suerte que yo mismo la estoy haciendo, porque muchos  no muchos, pero algunas personas  pensamos en que me tocó mala suerte, o es que me fue mal; a nadie le va mal, es excusa.

Escucha estas pocas palabras que te voy a decir, se lo he dicho a mis amigos:

A nosotros, Dios nos hizo perfectos nos puso así; los ojos son la cámara de milésimas  de segundo, y se lo he dicho a muchas personas, lo miras con una cámara pero así milésimas de nada, más rápido que la luz, lo mandas al cerebro después; eso es algunas de las cosas que hay que aprender y muchas personas decimos:  ¡Oh, discúlpame! Lo dije sin pensar,  piénsalo antes de decirlo; ahí es donde nos metemos en problemas. Cuando te pare un policía por alguna infracción que cometiste o te estacionas en lugar equivocado, reconocerlo inmediatamente.

Este país, no porque yo viva aquí te da respeto siempre y cuando nosotros respetemos a las personas no aquí, donde tú vayas; yo estuve en México el año pasado, hubo cinco retenes del gobierno federal, me pararon el primero, yo no iba manejando llevaba un chofer, eran las tres de la mañana, íbamos a la sierra rumbo al pueblo a ver a mi madre donde está sepultada; -su licencia señor, señores pasajeros, a dónde van; -vamos a Mascota; -qué van a hacer; -hacer una misa a mi madre, vienen conmigo mis hermanos y hermanas; -de dónde vienen, traen armas? -No. -Abra la cajuela, -con todo gusto; después le digo, oficial si usted gusta nos bajamos; -no, no no se preocupe. -Pasamos. A la siguiente nos paran; revisaron poco, -pásenle pásenle, -yo creo que se comunican; cuando regresamos al día siguiente, los mismos retenes, en uno de ellos un oficial nos para –cómo les fue? –muy bien gracias; -me dice y a usted qué le pasa, lo veo muy diferente a ayer; -vengo borracho todavía, desvelado; -a qué bueno, pero ¿todo bien?; -todo perfecto; -yo llegué a los Estados Unidos, al día siguiente, le hablo al cónsul de México, quiero enviar una carta que le llegue al presidente de la República y al general Cienfuegos se la hice y se la mandan, me contestaron para atrás diciéndome, -‘señor Becerra le agradecemos, usted mandó una carta diciéndonos que lo atendieron bien a usted y a su familia, no todo mundo lo hace; es un orgullo tener connacionales como usted que reconozcan también lo bueno’; eso es hacer historia, escribir una carta  directamente a Cienfuegos, reconocer lo bueno, eso es lo que vale en la vida.

-¿Cuánto tiempo estuviste en la Cámara?

Un año, porque antes era por un año. Fue una experiencia muy buena, hice cambios positivos para la Cámara y había un reglamento y unos estatutos que cumplirse, y había que cumplirse nos guste o no nos guste, pero más importante es que yo tuve una reunión con el Houston Community College.  -‘Veo un problema’, les dije. -‘Cuál es el problema Polo yo te ayudo, qué necesitas’; -‘no es posible que todas las clases sean en inglés; hace muchos años yo vine a este país, y fui al Community College y quería cursar una carrera de chef y me dijeron que primero tenía que cursar inglés y después ser Chef, yo ya era chef; yo necesito para los empresarios de la Cámara y quiero que me apoyes, quiero las clases en español para los empresarios, que se capaciten en español; espérate son empresarios, algunos no hablamos inglés, sólo entendemos el negocio, somos empresarios otros sí hablamos inglés’.

Yo logré, gracias a Dios, que el HCC hiciera los cursos empresariales en español, se hicieron los cambios y las clases han sido un éxito. ¿Por qué se logró? Porque todos somos un equipo, porque creemos que nos necesitamos; y como dijo Salvador Ortega, nunca hay que olvidar nuestra esencia, dónde estábamos, qué pensamos y a dónde vamos, porque la verdad, a veces se nos olvida; quién comienza y quién termina; Guillermo, que en paz descanse, Salvador Ortega, Abel Sánchez, un grupo de amigos, comenzaron antes que yo; esto (lo de las clases en español del HCC) fue un logro que nadie lo había hecho, y lo van a hacer en otros idiomas, pero  lo usaron como ejemplo, pero se nos olvidó de dónde salió, por qué se logró y quién lo hizo. Esto es hacer la diferencia: Ser honestos y ser responsables; tener dignidad.

P: -Polo ¿hacia dónde vas? ¿qué sigue?

R: -Yo voy a hacer, primero Dios, el mejor empresario del mundo, y cada día me siento mucho mejor. Quiero ser alguien en la ciudad.

P: -¿No crees que ya es necesario que a estas alturas los hispanos tengamos una verdadera representación  en la ciudad?

R: -Todos tienen derecho, sean hispanos, asiáticos, anglos, afroamericanos, todos, pero esperamos estar ahí a la hora que queramos estar; hay que votar, hay que votar; vota por quién quieras, pero vota; date a notar; que el Gobierno sepa que vives, que estás aquí; porque si no salimos a votar, si no salimos de la casa hacemos mal; no hay peligro al salir, siempre y cuando esté uno a la altura, y te comportes con respeto a las personas.

P: -¿Crees que si un hispano se propone a ser alcalde de la ciudad de Houston lo puede lograr?

R: -Todo es posible en la vida.

P: -¿Y cuál es la aspiración política de Polo?

R: -Apoyar a los candidatos políticos.

P: -¿No es hora de que los empresarios hispanos tengan una representación digna en el Concilio de la Ciudad?

R: -Eso depende de nosotros. Pero aquí no se trata de hispanos, sino del grupo global. Los hispanos somos un grupo muy importante, los asiáticos, lo afroamericanos, todos, lo más importante es estar en el núcleo de todos, porque  todos somos poderosos, todos podemos lograrlo; los hispanos somos un grupo fuerte, pero tenemos que hacerlo todos juntos.

P: -Llegan los asiáticos, se unen y hacen grandes negocio, llegan los irakies y se apoderan de las gasolineras, llegan otras culturas y crean empresas, estamos en el país de la libre empresa, pero llegan los hispanos y son pocos, como tú, los que destacan, la mayoría busca trabajo y ahí se queda por largos años, ¿qué necesita la comunidad hispana? ¿cuál sería tu consejo como empresario exitoso?

R: -Mi consejo es que se quiten el ego; tenemos que entender, que debemos apoyarnos entre los hispanos, porque algunos de nosotros, no todos, estamos mirando cómo le vamos a joder la llanta al carro del vecino y eso está mal; tenemos que dejar el ego, hay que aprender a apoyarnos unos a otros, porque somos una generación y la generación que viene tiene que ser mejor que nosotros, pero hay que dejar buenos ejemplos. Si mi hijo ve que soy un desastre me va a imitar y va a querer ser como yo; tenemos que ser más responsables, demostrar que somos mejores, que somos íntegros y verdaderos. Si cometiste un error no te cuesta nada pedir una disculpa, ¡ah! pero no quieres, y así no masca la iguana.

Por último espero que todos los hispanos, no todos, los que quieran participar en la Cámara de Empresarios Latinos lo hagan y tomen ese curso empresarial en español en el HCC, es gratuito, el HCC está apoyando bastante.

P: -Te entregaste tanto a esa labor de dirigente empresarial que descuidaste tus negocios, ¿te arrepientes?

R: -Perdí cuatro millones de dólares; perdí tres restaurantes, por estar en la Cámara, y no me arrepiento; me quedaron dos; ya estoy levantando otra vez alas, para seguir volando. Pero en la vida nadie sabe lo que trae el costal más el que lo trae cargando. No es fácil, por eso hice los cambios en el comité directivo de la Cámara, yo los hice y me lo aprobaron de poner un chairman, un presidente, un vice-chair, un tesorero, un secretario, tres consejeros y un representante administrativo. No ganábamos nada; al contrario, gastaba y gastaba,  descuidé mis empresas y perdí, no nadamás yo, mis empleados perdieron su trabajo, pero perdí tres restaurantes; una inversión muy grande, pero no me arrepiento, es la vida; se paga el precio, nada es gratis; el que no quiera meterse en problemas que mejor se quede en su casa; yo corrí riesgos, los riesgos son buenos, los disfrutas; yo disfruto lo bueno y lo malo, amigo.

La entrevista termina a las 12:30 del día, tras hora y media; la gente sigue llegando al restaurante, y en cuestión de minutos, Polo se desplaza, como pez en el agua, por el bar, la cocina, las mesas y los salones privados, supervisa. Todo tiene que estar en orden, todo tiene que ser excelente, así es él.

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