Sotanas Libertinas

Por LCC Judá Álvarez

Desde hace ya varios lustros es de sobra conocido y sabido de las desviaciones mentales, morales y sexuales del clero romano, sus andadas, sus desenfrenos y sus libertinajes, sus vicios, su lúbrica vida, así como su modo de ser, vivir, hacer y quehacer, actuar, pensar, sentir, accionar y reaccionar.

No es, pues, noticia ni mucho menos de qué sorprenderse al hecho de que en pasados días, se hayan difundido y dilucidado nombres de personajes catolicos encumbrados en posiciones importantes, desempeñando cargos al interior de la cupula eclesiástica católica romana-mexicana, sacándoles sus trapitos al sol, trapitos por cierto muy percudidos, podridos y muy engusanados.

Vida y procederes que se han empeñado en ocultar, esconder, solapar y encubrir, mostrando una cara hipócrita de santidad y rectitud que está muy lejos de lo que predican y enseñan, asi tras las sotanas, los alzacuellos, las sacristias, los conventos, los seminarios, los confesionarios y las hostias, se esconde un mundo lujubre de libertinaje y depravación.

La mentira, el engaño, el fraude, el nepotismo, el desenfreno carnal, la disolución, el incesto, la homosexualidad, el lesbianismo, la doble moral, no pasan inadvertidos para la gran mayoría del clero romano, son y han sido prácticas constantes y arraigadas además de decaradamente ejecutadas por la inmensa mayoría de la curia romana.

La bomba que causo el inicio de la ecatombe y que además provocó el destape de la cloaca, que ya se sabía y se conocía existía al interior de la dirigencia católica romana, fue una nota publicada en el año 2000, por el Diario The Kansas City Star donde se daba cuenta de sacerdotes que habían muerto de SIDA, y otros cientos mas viven con la enfermedad.

“La iglesia y las órdenes religiosas necesitan reconocer que existe un problema y que los sacerdotes practican el sexo y que son susceptibles a las enfermedades de transmisión sexual, incluído el Sida”, indicaba el rotativo del estado de Missouri.

La cifra de presbíteros que han muerto por Sida es difícil de determinar pero al parecer la enfermedad provoca al menos cuatro veces más muertes entre sacerdotes que entre la población general de Estados Unidos, según estudios médicos y análisis de salud, señalaba uno de los diarios mas importantes de Estados Unidos.

El periódico indicó, en el primer reportaje de una serie de tres, que expertos y la revisión de los certificados de muerte indican que cientos de sacerdotes han muerto de enfermedades relacionadas con el Sida desde mediados de la década de los 80.

Y, agregaba, que cientos más viven con el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH), el causante de la enfermedad.

Asi, se señalaba que una cuarta parte de los 3.000 sacerdotes que respondieron a la encuesta confidencial del periódico estadounidense se quejó de la falta de educación sexual en los seminarios y del manto de silencio con el que tradicionalmente la Iglesia ha cubierto la ruptura del celibato.

Del mismo modo, se decia que cerca del 60% de los encuestados anónimamente afirmó conocer personalmente “al menos a un sacerdote” que ha muerto por sida, y un 35% conoce a varios sacerdotes que viven con la enfermedad o son portadores del virus. En EE UU hay 60 millones de personas que profesan la religión católica y 46.000 sacerdotes, se mencionaba en la nota.

No hay cifras exactas sobre los sacerdotes muertos a causa del sida ni de los que están infectados, pero las fuentes citadas por la investigación periodística sitúan el número entre 200 y 750 desde mediados de los años ochenta. El médico jesuita John Fuller, del Boston Medical Center, cree que hay “varios centenares”.

El propio periódico encontró más de 100 entre los certificados de defunción y expertos médicos consultados opinan que son más de 300. Esta última cifra equivale a cuatro de cada 10.000 sacerdotes, cuatro veces la incidencia del sida en la población de Estados Unidos, que es de un caso por cada 10.000 personas.

Asi se dio el inicio de la gran ecatombe que sigue cimbrando hoy las altas esfera del clero romano, y que todavia falta mucho pero mucho que se saque a la luz, lo que por muchos años, y siglos era, fue y sigue siendo un secreto a voces.

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